Descubrí también que es un mundo complicado a la vez que gratificante. Trabajar en lo que te gusta al fin no es trabajo, es pasión. Me encanta enseñar. Mis alumnos me enseñan. Dedico muchas horas a mi pasión y las clases son aire fresco.
Me encuentro con muchas piedras en el camino, tropiezo y me levanto, sigo adelante.
Aveces creo que tengo que luchar el doble, por ser mujer, madre y artista, pero no puedo evitarlo, ¿qué no se entiende, qué puedo resultar rara, prepotente o simplemente pesada?, la verdad me igual lo que piensen o como me vean los demás. Lo único que me importa en la vida es mi pequeña familia por la que lucho cada día y mi Amor al Arte, por eso hago lo que me sale de los pinceles.

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